En la landing aparecen solo algunos extractos. Aquí viven los testimonios completos, con la emoción y el detalle que cada persona quiso compartir.
Casa
Un espacio que se vuelve familia
Cultura
Danza, música, idioma e historia
Escenario
Ensayos, viajes, concursos y presentaciones
Experiencia
Alumnas actuales
3 voces
Voces de alumnas que viven hoy el proceso de clase, técnica, comunidad y acompañamiento.
Segunda casa
Estefanía Rodríguez
Alumna DPG · 2025 a la fecha
Ser parte de DPG para mí ha sido como encontrar una segunda casa en Guadalajara. Desde mi primera clase me sentí súper bienvenida, apoyada y motivada por mis maestras. He podido notar un verdadero avance en mi técnica a partir de que empecé mis clases. Además de aprender sobre la cultura, el idioma, conectar con la música y todo lo que representan las danzas polinesias. Es una academia súper completa donde se nota muchísimo la experiencia que tienen en su método de enseñanza y la pasión con que nos comparten todos sus conocimientos. Cada clase salgo inspirada, llena de motivación y con el corazón feliz y pleno.
Alegría
María José Cuellar
Alumna DPG · 2025 a la fecha
Formar parte de esta academia ha sido una experiencia maravillosa. He encontrado un espacio lleno de alegría, sabiduría y pasión por el arte. Las maestras transmiten sus conocimientos con dedicación y cariño, creando un ambiente donde siempre me siento motivada y bienvenida desde el primer día. Cada clase es una oportunidad para conectar con la música, la cultura y con una misma. Estoy muy agradecida por todo lo que he aprendido y por las personas tan lindas que he conocido en este camino. Siempre salgo mejor de lo que entro. Me encanta DPG.
Crecimiento
Jeimy Manzur
Alumna DPG · 2024 a la fecha
Bailo desde los 6 años, pero llevo dos años y medio en DPG y ha sido una experiencia increíble. Me encanta la pasión y motivación que nos transmiten en cada clase, porque siempre nos inspiran a seguir creciendo y a dar lo mejor de nosotras. Me siento muy feliz de formar parte de esta familia y, sobre todo, muy agradecida por todo lo que he aprendido, vivido y compartido con ellas.
Experiencia
Trayectoria y regreso
3 voces
Historias de alumnas que han vivido la academia durante años y vuelven a ella como casa.
La danza se vive
Constanza Peña
Alumna DPG · 2012 a 2020 / 2024 a la fecha
Danzas Polinesias ha sido mucho más que una academia para mí; se ha convertido en un segundo hogar. Desde el año 2012 me ha formado y regalado amistades, experiencias inolvidables, escenarios, retos y aprendizajes que han marcado una parte muy importante de mi vida. Aquí no solo he crecido como bailarina, también he desarrollado disciplina, confianza y una profunda conexión con la cultura polinesia. Cada ensayo, presentación y competencia ha sido una oportunidad para superarme y compartir mi pasión junto a personas extraordinarias que hoy considero familia. Después de tantos años, sigo sintiéndome orgullosa de formar parte de este espacio que me enseñó que la danza no solo se baila, también se vive.
Regreso
Abril Fuentes
Alumna DPG · 2006 a 2016 / actualidad
Hay lugares que se convierten en tu raíz, y Danzas Polinesias de Guadalajara es la mía. Entré a los 8 años y, durante una década, de 2006 a 2016, este grupo esculpió en gran parte a la bailarina y a la persona que soy ahora. Para mí, danzar aquí siempre ha sido sinónimo de integridad y de buscar ser un ser completo. Hoy, en 2026, la vida me regala el volver. Al pisar de nuevo este suelo, confirmo lo que siempre supe: he regresado a casa. Gracias por ser mi familia, mi unidad y mi hogar. Gracias por siempre buscar la excelencia.
Familia
Roberto Larios
Alumno DPG · 2012 a 2018
Llegué a DPG en 2012 sin tener idea de en qué me metía, y lo que empezó como una actividad recreativa dos días a la semana se convirtió en un estilo de vida durante más de cuatro años. Quedé cautivado por la cultura polinesia y, más que hacer amigos, fui adoptado por una gran familia.
Experiencia
Legado familiar
1 voz
Testimonios que hablan de generaciones, maestras, familia y una historia que se hereda.
Legado familiar
Alicia Zermeño
Trayectoria DPG
Hablar de Danzas Polinesias de Guadalajara es hablar de mi casa, mi familia, mi profesión y mi pasión. Aquí mi adolescencia se llenó de alegría y encontré un motivo para vivir feliz. En esta academia encontré a mi mejor amiga y hermana de vida; juntas crecimos y evolucionamos como bailarinas y maestras. De Mariela aprendí el verdadero trabajo profesional detrás de cada festival, buscando materiales para vestuarios y escenografías por toda la ciudad. De Leah heredé el perfeccionismo: esas horas incontables de ensayo donde jamás se escatimaba tiempo con tal de que la coreografía quedara impecable. Era una entrega total. El secreto de esta academia es que te enseñan a amar la cultura entera, no solo la danza; entender el origen y la historia es lo que complementa la magia en el escenario. Ese amor fue tan grande que se lo transmití a mis hijos, quienes también se formaron aquí y ganaron primeros lugares nacionales e internacionales. Ver hoy a Leah, mi hermana, y a sus hijas Leilani y Martha, a quienes vi crecer y hoy son grandes maestras y profesionales como su madre y su abuela, es ver a mi propia familia triunfar y evolucionar. A mis 69 años de edad, solo puedo agradecer tanto amor y tanto aprendizaje en mi vida. Gracias, gracias, gracias siempre, en esta y todas mis vidas.
Experiencia
Escenario y crew
2 voces
Miradas desde presentaciones, fotografía, concursos, viajes y el trabajo que ocurre detrás de escena.
Escenario
Francisco Cázares Zermeño
Alumno DPG · 2009 a 2013
Llevar a esta academia en el corazón es inevitable. Mi historia con ella comenzó mucho antes de subirme al escenario: mi madre fue alumna en los inicios junto a Leah Gutiérrez, mi madrina de nacimiento, aprendiendo bajo la guía de la fundadora Mariela García Prieto. El lazo es tan entrañable que mi madre bailaba en las presentaciones estando embarazada de mí y de mis hermanos. Es un orgullo ver cómo hoy Leah, junto a sus hijas Leilani y Martha, mantienen vivo este prestigioso proyecto con una disciplina y amor que admiro profundamente. Fui parte de la academia de 2009 a 2013 como bailarín tane, logrando hitos inolvidables: campeón nacional en 2009, presentación en Teatro Diana en 2012 con La Fête y podio internacional en 2013 en Tahiti Fete de San José. Más que una academia en Guadalajara, es una familia que hereda grandeza desde el vientre materno. Si buscas técnica pura, disciplina impecable y amor real por la cultura polinesia, este es el mejor lugar de la ciudad. Totalmente recomendada.
Crew
José Juan Cázares Zermeño
Alumno y crew DPG · 2012 a 2015
Tuve la fortuna de conocer Danzas Polinesias de Guadalajara gracias a mi mamá, quien desde joven formó parte de esta academia. A través de ella nació en mí un cariño muy especial por este tipo de baile, por su cultura y por todo lo que representa. Años después, tuve la oportunidad de ser fotógrafo en uno de sus festivales, y fue ahí donde pude vivir una experiencia mucho más cercana. Desde detrás de la cámara admiré no solo el talento, sino también la entrega, la organización y la pasión que se vive en cada presentación. Tiempo después, mi hermano se integró al crew, y al verlo a él junto con el resto de los chicos y chicas entendí que DPG no era solamente una academia: era una familia unida por el amor a la danza polinesia. Cuando finalmente regresé a vivir a Guadalajara, no lo pensé dos veces y me integré al equipo. Fue una gran sorpresa encontrarme con tanta disciplina, tanto trabajo detrás de cada presentación, tanta creatividad por parte de las directoras y, sobre todo, tantas manos haciendo posible cada baile, cada show y cada concurso. Ser parte de DPG ha sido una de mis etapas favoritas de vida. Conocí personas increíbles que hasta el día de hoy siguen siendo mis amigos. Presentarme en teatros, concursar, viajar y formar parte del crew fue una experiencia que siempre voy a recordar con mucho cariño y que recomiendo a cualquier persona que quiera vivir algo verdaderamente especial. Gracias, Danzas Polinesias de Guadalajara, por hacernos parte de su historia. Siempre tendré una profunda admiración por ustedes, por cada generación y por cada logro que han construido con tanto amor, esfuerzo y pasión.
Clase muestra
La mejor forma de entenderlo es vivir una clase.
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